Editorial
Se caería decreto inconsulto y lesivo26 apr 2012
De la manera más sutil e incluso con engaños la Administración municipal de Pasto impuso un decreto que prohíbe la circulación de motocicletas con acompañante o parrillero a partir del primero de mayo, medida que tiene una serie de falencias que podrían hacerla caer por su peso y aún más cuando se sentó un precedente jurídico con el fallo del Tribunal Administrativo de Antioquia, que dejó sin efecto un decreto de iguales características al de la capital nariñense.
Luego de que comenzara a circular el rumor de que la Alcaldía de Pasto iba a prohibir el parrillero, los mototaxistas que se consideran los más afectados salieron a protestar a las calles; sin embargo inmediatamente se pronunció el secretario de Tránsito, Guillermo Villota Gómez, quien negó de manera rotunda que se pensara tomar tal determinación, lo cual tranquilizó a ese sector del transporte informal.
A los pocos días se lanzó el decreto y al mismo tiempo Villota se reunió con representantes de los mototaxistas para decirles que la medida antes de ser lesiva para ellos era benéfica porque no les impedía ejercer su actividad y que lo único que debían tener en cuenta es la implementación de un anillo invisible que marcaba los linderos a los cuales no podían entrar, es decir toda la zona central y sectores periféricos. Con un cuento ambiguo el secretario les metió gato por liebre, si se tiene en cuenta que en la realidad acaba con el parrillero en las motos.
El anillo del que habla el decreto se extiende desde la carrera 19 hasta la carrera 32 y de la calle 12, avenida Boyacá, hasta la calle 22, zona a la que confluye cualquier vehículo que se mueva en los diferentes puntos cardinales.
La medida podría derogarse, en primer lugar porque se estableció con engaños y segundo basada en criterios que van en contra de las normas del Código Nacional de Tránsito que prohíbe el mototaxismo y en este caso Villota les dijo a los trabajadores en esta actividad que la podrían ejercer libremente fuera del anillo.
Pero el hecho que más vulnera es porque se mide con la misma vara a los mototaxistas y a los motociclistas. Estos últimos utilizan el vehículo para transportarse hacia los lugares de trabajo, llevar a los hijos o cónyuge y como una herramienta de trabajo sin usufructuarlo en la actividad del transporte. No se puede tomar una medida y meter en la misma bolsa a todo el mundo y que paguen justos por pecadores.
Para imponer el decreto se determinan tres factores: El de la movilidad, accidentalidad y la seguridad. En lo que compete a la movilidad las motos son las menos causantes de los trancones en Pasto, pues el fenómeno radica principalmente en que la ciudad no tiene suficientes vías, las calles están llenas de huecos, es deficiente la señalización y existen varias obras de infraestructura mal planeadas, sin dejar que no se ha controlado en lo mínimo la invasión de vehículos de todo tipo al parque automotor. El segundo punto es el de la accidentalidad, que se afirma creció con el aumento del número de motocicletas, pero tengamos en cuenta que es producto del mototaxismo, no de quienes normalmente conducen una moto para otro tipo de actividad. Por último está el factor de la inseguridad. Es claro que las medidas como la de suspender el parrillero hombre, exigir casco y chaleco, entre otras, no han recudido las acciones sicariales, asaltos u otro tipo de situaciones delincuenciales. Igual sigue la ola de homicidios, asaltos y atracos que se cometen con estos vehículos.
El problema es que existe un facilismo por parte de las autoridades locales que equivale a erradicar una actividad para curarse en salud, o como se diría popularmente para acabar con las pulgas mejor se mata al perro. Seamos claros, desde la pasada Administración se han intensificado los operativos para erradicar el mototaxismo, sin embargo al contrario de amilanarlo se ha incrementado, porque todos sabemos que la raíz de esta actividad es la crisis social con la campante falta de empleo.
Con el decreto próximo a operar también se golpea de manera contundente el comercio de motocicletas y muchas personas quedarán sin trabajo en Pasto. Claro que ahora con el precedente jurídico tras una acción de tutela que se interpuso en el municipio antioqueño de Sabaleta, podrían llover las acciones legales para provocar la caída de esa medida inconsulta y lesiva.
Actualizado ( 26 Apr 2012 )
Escrito por: Diario del Sur
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